Dicen que los comienzos nunca fueron fáciles, pues el mío no fué distinto. También podría aplicarme el dicho de "para presumir hay que sufrir", pero joe, no sabia que tanto.
En el fondo tenia la esperanza de ser una de las afortunadas a las que el balón no les hace pasar por estos momentos tan duros, tan desesperanzadores y tan agustiantes. Pero no, tuve todos y cada uno de los sintomas posibles, sin dejarme ni uno, puestos a vivir esta experiencia ¿hay que vivirlo todo, no?
Los primeros 4 dias mi tarea mas dificil y desesperada era conseguir que mi cuerpo aceptase un pequeño traguito de agua, o un poco de aquarius, lo que fuera; mi estómago no me lo puso nada fácil y cada vez que bebía algo sentia la imperiosa necesidad de ir a vomitarlo, hasta que a la 3 noche me planté y me dije a mi misma (o a mi estómago) ¡esto te lo vas a beber! y luché con todas mis fuerzas (y náuseas) y no vomité, y a partir de ahi conseguimos ir tolerando el caldito de pollo, los actimel (que me duraban horas) y cositas suaves.
El quinto dia me anime con un poco de puré de calabacín y quesito, solo pude tomarme cuatro cucharadas soperas, estaba llena!! y también me tomé una loncha de pavo que me costó 7 minutos de reloj... ya no podia con mi alma como si me hubiera comido un plato de cocido. Igual.
A partir del dia que empecé con los purés, me sentía con mas fuerza, parece mentira como me dejaron esos 4 dias a "liquidos", ni mantenerme en pie podia.
Llegó el dia de la consulta y la temida báscula... pero los dias de sufrimiento tendrian su recompensa, no solo habia perdido peso, también habia adelgazado (son dos cosas distintas) 4 kilos menos que subir al tercer piso donde vivo. 2 kilos menos de agua y 2 kilos menos de grasa.
Ahora me toca una semana a dieta blanda, hasta el viernes que tengo la proxima consulta... aunque reconozco que hay noches que no tengo ganas de cenar y me como unos trocitos de sandia fresca que me sientan divinamente.
El balance es positivo, no tengo hambre entre horas, me lleno muy rapido y si fuerzo después me duele el estómago, señal de que en la proxima comida no voy a intentar acabarme el caldo de verduras.
Hoy he empezado con el ejercicio... pero eso ya lo dejamos para otra entrada... nos leemos con unos kilos de menos, o al menos yo!

1 comentarios:
Ooooole mi Niña!!!!los sacrificios tienen su recompensa. Ahora lo principal es aprender a comer bien...pero pa siempre. Besazos
Publicar un comentario