domingo, 27 de mayo de 2012

El camino

Todo camino empieza por un pequeño paso

  Ya han pasado tres semanas y se puede decir que mi vida vuelve a ser la de antes. Apenas tengo molestias, solo noto al inquilino cuando bebo demasiado deprisa o como algo mas de la cuenta, aun me cuesta un poco controlar las cantidades que mi estomago tolera, pero ya le voy cogiendo el truquillo.

  Estoy gratamente sorprendida porque mi ansiedad por comer de todo y a todas horas parece haberse quedado en el quirófano del hospital "La Milagrosa", ¿será un milagro o será mi balón?, sea como sea han desaparecido todos los atracones que me daba entre comidas, y reconozco que la fuerza de voluntad no cambia de un dia para otro, pero el no sentir esa angustia por comer ayuda muchísimo.
  Lo que no ayuda nada en absoluto y si que pone a prueba mi voluntad es que cuando vas a hacer la compra llenen el carrito de "donuts", helados, papas y demas guarrerias... y ayuda aún menos que se sienten a tu lado a comérselo como si fuese a acabarse el mundo en 5 minutos.

  Ahora observo mucho a los demás cuando comen, lo que comen y como lo comen, y la verdad, si yo antes era así vaya espanto!! En general comemos muy deprisa, llenándonos la boca como los hamsters, y con la sobremesa es aun peor, la bolsa de papas con la peli, el helado y demas condumios... una bomba para el cuerpo.

  Cambiando de tema y volviendo al hilo, hablaré ahora del ejercicio... como me gustaria ser la tipica persona nerviosa que necesita moverse a cada segundo, pero no, soy la tia mas vaga que debe haber sobre la faz de la tierra...
  Me da una pereza horrible hacer ejercicio, no me apetece nunca, estoy cansada antes de salir de casa (mamá, tranquila, sigue leyendo) pero a pesar de mis pesares y de mi perreria innata, salgo a caminar y a correr (esto último a ratos, porque mi cuerpo no aguanta mucho) y después hago mis abdominales y estiramientos varios... He descubierto dos parques a 15 minutos de mi casa, asi que por lo menos tengo unas bonitas vistas durante mi sesión de ejercicio.

  Esta semana no he podido ir a revisión y por lo tanto no se ni quiero saber lo que peso, pero el viernes pasado habia perdido 5 kilos, asi que muy contenta en general.

lunes, 14 de mayo de 2012

Los primeros dias

  Dicen que los comienzos nunca fueron fáciles, pues el mío no fué distinto. También podría aplicarme el dicho de "para presumir hay que sufrir", pero joe, no sabia que tanto.

  En el fondo tenia la esperanza de ser una de las afortunadas a las que el balón no les hace pasar por estos momentos tan duros, tan desesperanzadores y tan agustiantes. Pero no, tuve todos y cada uno de los sintomas posibles, sin dejarme ni uno, puestos a vivir esta experiencia ¿hay que vivirlo todo, no?

  Los primeros 4 dias mi tarea mas dificil y desesperada era conseguir que mi cuerpo aceptase un pequeño traguito de agua, o un poco de aquarius, lo que fuera; mi estómago no me lo puso nada fácil y cada vez que bebía algo sentia la imperiosa necesidad de ir a vomitarlo, hasta que a la 3 noche me planté y me dije a mi misma (o a mi estómago) ¡esto te lo vas a beber! y luché con todas mis fuerzas (y náuseas) y no vomité, y a partir de ahi conseguimos ir tolerando el caldito de pollo, los actimel (que me duraban horas) y cositas suaves.

  El quinto dia me anime con un poco de puré de calabacín y quesito, solo pude tomarme cuatro cucharadas soperas, estaba llena!! y también me tomé una loncha de pavo que me costó 7 minutos de reloj... ya no podia con mi alma como si me hubiera comido un plato de cocido. Igual.

  A partir del dia que empecé con los purés, me sentía con mas fuerza, parece mentira como me dejaron esos 4 dias a "liquidos", ni mantenerme en pie podia.

  Llegó el dia de la consulta y la temida báscula... pero los dias de sufrimiento tendrian su recompensa, no solo habia perdido peso, también habia adelgazado (son dos cosas distintas) 4 kilos menos que subir al tercer piso donde vivo. 2 kilos menos de agua y 2 kilos menos de grasa. 

  Ahora me toca una semana a dieta blanda, hasta el viernes que tengo la proxima consulta... aunque reconozco que hay noches que no tengo ganas de cenar y me como unos trocitos de sandia fresca que me sientan divinamente.

  El balance es positivo, no tengo hambre entre horas, me lleno muy rapido y si fuerzo después me duele el estómago, señal de que en la proxima comida no voy a intentar acabarme el caldo de verduras.

  Hoy he empezado con el ejercicio... pero eso ya lo dejamos para otra entrada... nos leemos con unos kilos de menos, o al menos yo!

miércoles, 9 de mayo de 2012

¡Ya somos dos!

Voy a intentar contar todo el proceso para satisfacer vuestra curiosidad, procuraré no entrar en los detalles menos agradables.

  El dia "D" (¿porqué se les llamará asi a los dias señalados en el calendario?) pasé del desayuno y me quedé en la cama, pensando y sin equivocarme que tardaria tiempo en volver a dormir a pierna suelta.

  Llegué puntual a la clinica y me acompañaron a una "peazo" habitación que ni un hotel vamos, con su salita de espera y un baño mas grande que el de mi casa. Al ratito vino Lorena que es la que me asesora en todo el proceso,(disculpame porque no se si eres enfermera o que) y despues de mucho esperar, como media hora de retraso vinieron a recogerme a mi habitación.

  Creo que lo peor fué quitarme las gafas, no veia ni torta. Adiviné una zona de quirófanos de color azúl, con un olor peculiar y un ambiente frio para ir con una atractiva bata de papel azul.

  Cambié mi comoda cama de habitación por el camastro de quirófano, todo esto sin gafas, intentando que el celador no me viera el culo y no partirme la crisma en el intento. En el fondo reconozco que fué mejor estar medio cegata, porque ver todos los cachibaches que tienen ahi dentro acojona un poco.

  El endoscopista me dijo que me iban a poner 600cc de liquido en el balón, que era lo que aconsejaba mi edad, altura y peso.
  Me pusieron una via, ahí estaba Lorena otra vez conmigo, (relaja un montón tener a alguien conocido cerca) me puso un aparatito en la boca para poder pasar por ahi cuando esté en el séptimo cielo, me puse de lado y el anéstesista me dijo ahora te vas a dormir... y yo pensaba (llamarme cursi) una playa bonita bla bla... y acabé soñando con un juego en el que soy malísima y novata que se llama APALABRADOS. ¡Toma ya!

  Me desperté en reanimación, con un señor que roncaba y una señora que rezaba mientras yo suplicaba algo para el dolor. Si, me dolia nada mas salir. Para las que somos mujeres y madres puedo decir que mis dolores eran como contracciones pero debajo de las costillas en el lado izquierdo (en el estómago, yo no sabia que estaba en ese lado, más bien lo habia centralizado).

  De vuelta en la habitación, ya estaba más para allá que para "acá", me sentia como si me hubiese comido dos pizzas familiares yo sola con un litro de coca cola, y a la vez, debil, mareada y con unas nauseas horribles. Antes de salir del hospital "ya lo habia dado todo", y eso que dicen que te dá tiempo a llegar a casa, ¡ja!, antes de llegar a casa hice 3 paradas mas.

  Los siguientes 4 dias no fueron fáciles, pero eso lo dejo ya para otra entrada...




viernes, 4 de mayo de 2012

A pocas horas...

Tenia ganas de que llegase este momento, de tener la certeza que en pocas horas empezará mi nueva vida, un camino nuevo que recorrer, con lo que me gustan a mi las cosas nuevas!!  Pienso poner todo mi empeño, esfuerzo e ilusión en conseguirlo.

Estos dias previos, y creo que como la mayoria que va a someterse a un tratamiento para perder peso, he estado despidiéndome de las comidas copiosas, insanas e indebidas... de regalo en esta semana 300gr mas 500gr de la anterior... casi 1kg mas! eso me pasa por lo que me pasa, y para mas INRI al comer con tanta ansiedad no he disfrutado de nada, ni de las pizzas, ni hamburguesas ni nadaaaaaa. Así aprendo.

Hoy he estado todo el dia con líquidos para vaciar el estómago. No puedo decir que haya pasado hambre porque estaría mintiendo, pero ha llegado un momento que las galletas y las madalenas me llamaban desde el armario para que me las comiese, os lo prometo.

Ha sido dificil, la ansiedad por comer y comer no ha dejado de perseguirme, me he dado cuenta más aún de los malos hábitos que tengo, pero ha merecido la pena, pues me he demostrado a mi misma (y ya de paso a mi chico) que si quiero puedo (aunque en mi interior una voz maligna me decia que zampara todo, pero no... la vocecilla buena ha podido, bendita sea).

Y poco mas que contar... mañana será el DIA.  Me esperan unos dias durillos, como poco malestar abdominal, calambres, nauseas y vomitos... no quiero pensar mucho en esto tampoco, merece la pena un poco de sacrificio.

Nos leemos en unos dias! Gracias a todos por leerme, por vuestros comentarios y por estar ahí!